Llaman a negociar la deuda de agua

'Patricio Martínez está en Dallas para tratar con Perry el asunto'

Pedro Torres/Raúl Lechuga
El Diario

La disputa sobre el agua entre Texas y México no se va a resolver con amenazas, sino con negociaciones de tipo diplomático entre ambos países, coincidieron ayer el senador Jeffrey Jones, presidente de la Comisión Binacional para Asuntos Fronterizos del Senado de la República, y el secretario general de gobierno, Sergio Martínez Garza, respecto a las declaraciones del gobernador texano Rick Perry.
El miércoles, Perry amenazó con aplicar sanciones comerciales contra México, incluido un boicot contra sus productos agrícolas, si los presidentes de México y Estados Unidos no resuelven esa problemática esta semana, durante la entrevista que sostendrán en el marco de la cumbre de Monterrey.
Consideró a esa reunión la última oportunidad de llegar a una solución por la vía diplomática en la disputa por mil 800 millones de litros de agua del Río Bravo que México debe a agricultores del sur de Texas.
Martínez Garza rechazó la idea de que pudiera haber tensiones entre los gobernadores de Texas y Chihuahua por el incumplimiento del Tratado Internacional de Aguas, e insistió en que el problema es que no hay agua y deberán buscarse alternativas de solución como será la revisión misma del tratado.
Señaló que el gobernador de Chihuahua, Patricio Martínez, se encuentra en Dallas, Texas, donde, entre otros eventos, se reunirá con su homólogo texano Rick Perry y la problemática del agua será uno de los temas a tratar.

'Nada resolverán con amenazas,
debe usarse diplomacia'

"No creo que vayamos a resolver nada con amenazas, la declaración del gobernador Perry no es más que eso, una declaración política y atiende a las presiones que están ejerciendo en su contra los agricultores", apuntó el senador Jones.
El senador Jeffrey Jones y el secretario general de gobierno, Sergio Martínez Garza, coincidieron en señalar el día de ayer que la disputa sobre el agua entre Texas y México no se va a resolver con amenazas, sino con negociaciones de tipo diplomático entre ambos países, ello en relación a las declaraciones del gobernador texano Rick Perry.
En tanto, Rick Perry reiteró que la creciente deuda de agua de México con Estados Unidos cuesta al Valle de Río Grande 350 millones de dólares anuales.
Un nuevo informe de 4 páginas acerca del no cumplimiento de México del tratado de aguas de 1944 entre México y Estados Unidos fue enviado ayer por el gobierno del estado al secretario de Estado estadunidense Colin Powell, mientras el presidente Bush viajaba a Monterrey para reunirse con Vicente Fox.
"Debido a que graves pérdidas financieras afectan a los campesinos de Texas, exijo que se tome acción inmediata para hacer cumplir el tratado en beneficio de Texas", declaró Perry en una carta dirigida a Powell.
El análisis económico de pérdidas del valle fue otorgado por el doctor John Robinson, economista de la Universidad A&M de Texas en Weslaco.
El senador Jones consideró que la solución a esa situación estará más cercana en la medida en que los usuarios de la cuenca, en ambos lado de la frontera, se sienten a una mesa de negociación que tenga como objetivo la búsqueda de una estrategia de solución conjunta.
"Si los usuarios no entienden el problema, el gobierno no puede llevar a soluciones. Los agricultores texanos deben entender a su contraparte para poder aceptar una negociación, de lo contrario los gobiernos no van a encontrar por donde", dijo.
Declaró que es importante la conformación de un consejo integral de la cuenca, con los usuarios de ambos lados de la frontera como base, pero en el que se requiere también la participación de los ejecutivos para encontrar mecanismos creativos, que lleven a la solución.
El secretario de gobierno, por su parte, consideró que la situación es crítica, no tiene precedente y así se ha difundido por los medios la terrible condición en que se encuentran presas, ríos y todo lo que signifique reservas acuíferas en el estado de Chihuahua, "no es que no queramos pagar, no tenemos con qué pagar".
Llamó a no caer en un protagonismo heroico de luchas entre pueblos que han sido hermanos y vecinos, esto no es saludable, "vayamos al encuentro de una solución y no de un problema y no hagamos de una circunstancia que la geografía y el clima ha complicado, una situación de conflicto".
El senador Jones indicó que se trata de una situación que se tiene que ver desde una óptica internacional e integral porque si sólo entre los usuarios de Chihuahua y Tamaulipas, es decir, los usuarios del lado mexicano, hay discrepancias, es obvio que las haya entre los usuarios de ambos lados de la frontera.
"Por eso se requiere de un consejo que abarque ambos lados de la frontera, porque los actores no tienen una mesa de negociación y hasta ahora su única alternativa ha sido presionar al ejecutivo en sus respectivos países, o al estatal, en el caso de Texas", señaló.
Dijo que el poder legislativo debe tener una intervención importante en este tema, que está contemplado para el Consejo Legislativo Binacional de la Frontera como uno de los puntos más fuertes, pero que está seguro de que no se va acabar saldando lo que está pendiente.
Jeffrey Jones explicó que el adeudo no es impagable, "lo es en estos tiempos en que la sequía no permite cumplir, pero en realidad el tratado favorece a México en años de bonanza".
"Se deben encontrar los mecanismos, debemos ser creativos, por ejemplo podemos ceder los factores positivos en años de bonanza a cambio de bajar los requisitos en años de sequía como el que vivimos actualmente. Así como esta hay muchas otras ideas que deben tomar en cuenta en primer lugar los usuarios para luego plantearlas a sus respectivos gobiernos", explicó el senador chihuahuense.
En cuanto a la posibilidad de que Texas pudiera dar cumplimiento a las amenazas que hiciera el gobernador Rick Perry, Jones considera que es muy difícil.
Apuntó que el gobernador texano toma esa postura para justificarse políticamente con los productores agrícolas de su estado, pero no puede sacrificar intereses de Estados Unidos por intereses particulares de Texas.
Argumentó que Texas vive una relación de interdependencia con México, al igual que los otros estados fronterizos y por eso deben existir mecanismos para buscar el entendimiento.
Señaló que hasta que estén de acuerdo los usuarios de ambos lados en una negociación, los ejecutivos continuarán con ese tipo de declaraciones, pero esa no es la vía para llegar a una solución.
Estamos creando una infraestructura importante en un desierto con recursos limitados, lo único que vamos a poder hacer es cooperar, las amenazas no van a ayudar en nada.
"El tema del agua es y continuará siendo prioritario, porque en lugar de terminar se irá acentuando en los años por venir", puntualizó.
ptorres@buzon.diario.com.mx

 



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